La irrupción de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información en las últimas dos décadas y su constante avance han provocado cambios sustanciales en todas las áreas, y por supuesto el sector financiero no escapa a ello. Los bancos se enfrentan a una profunda transformación, tanto a partir de las variantes tecnológicas como en función de los cambios en el comportamiento de los consumidores. Analizamos las características de este nuevo escenario.

Uno de los aspectos claves del cambio en la gestión bancaria y en la operatoria de los clientes tiene que ver con el peso creciente de los dispositivos móviles, que en la actualidad se emplean en múltiples campos de la vida cotidiana. Rastreando la información aportada por sitios especializados como applestock.com.ar advertimos claramente que los teléfonos inteligentes y las tabletas están ganando un espacio primordial en todos los sectores. Los bancos son uno de ellos, siendo las aplicaciones móviles la herramienta destinada a interactuar con los consumidores.

Aunque el home banking sigue acaparando muchas operaciones y consultas, la sencillez de las aplicaciones diseñadas para los smartphones ha permitido que rápidamente estén ganando terreno en las preferencias de los usuarios. Poder consultar el saldo, efectuar movimientos, pagos y transferencias desde la comodidad del teléfono móvil supone una gran transformación en los hábitos de los clientes.

Si la banca electrónica tradicional ya suponía prácticamente la eliminación de las restricciones de tiempo y lugar para realizar gestiones bancarias, las aplicaciones que las entidades financieras ponen a disposición de sus clientes en las tiendas de Apple, Google o Microsoft definitivamente dejan en el pasado estas limitaciones. Hoy el posible operar con nuestra cuenta bancaria desde cualquier lugar, pero las tecnologías en desarrollo prometen profundizar aún más la versatilidad de la banca móvil.

 

Sin embargo, esto también obliga a los consumidores a actualizar permanentemente sus dispositivos móviles, para poder aprovechar al máximo las nuevas prestaciones tecnológicas que se ofrecen. De esta manera, la actualización del sistema operativo o la reparación de la pantalla de un smartphone se vuelven imprescindibles para estar a la altura de los cambios y operar en las entidades financieras. Haciendo clic aquí es posible descubrir servicios y novedades en torno a la actualización tecnológica de los dispositivos móviles.

¿Cuáles son las innovaciones más importantes que pueden esperarse en un futuro próximo en cuanto a la tecnología móvil aplicada al sector financiero? Por ejemplo, una herramienta que ya se está empleando en algunas partes del mundo y que promete extenderse rápidamente son los pagos sin necesidad de presentar una tarjeta de crédito o débito física, solamente mediante la lectura de un código a través del smartphone.

Una versión más futurista de esta tecnología, pero que también está más cerca de aquello que imaginamos en un principio, son los pagos mediante la lectura de nuestras huellas dactilares. Un sensor especialmente diseñado será capaz de rastrear toda nuestra información personal y financiera de esta manera, permitiéndonos concretar pagos, depósitos o transacciones. El uso de datos biométricos también incluye la utilización del reconocimiento del iris y otras partes de nuestro cuerpo con el propósito de confirmar la identidad personal.

No cabe duda que la transformación digital en el sector financiero significará un profundo cambio en la operatoria de los bancos, que ya están afrontando importantes modificaciones en la comunicación con sus clientes, en los canales utilizados y en otros aspectos vitales en el desenvolvimiento de su actividad cotidiana. Los vertiginosos avances tecnológico hacen casi imposible vislumbrar con exactitud la profundidad que tendrán estos cambios en los próximos años, aunque claramente se modificará para siempre la relación entre las entidades financieras y sus clientes.