Dejemos de lado los aspectos estéticos y funcionales que influyen sobre cualquier comercio que desee desarrollarse en el país; en cambio, pensemos por un instante en el tipo de inversión que debe realizar para cumplir requisitos técnicos muy específicos. Nos referimos concretamente a cuestiones ligadas al ámbito fiscal, impositivo, previsional, entre otros que suelen ser dejados para una etapa tardía en el proyecto de apertura de un comercio.

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A la gran cantidad de aprobaciones e inspecciones que el futuro negocio debe superar, hay que añadirle una serie de implementos tecnológicos que hoy en día son una obligación de primer orden si es que deseamos alimentar un comercio saludable y dentro de los marcos regulatorios de lay. Por citar un ejemplo que rara vez se encuentra estipulado en el anteproyecto del emprendedor promedio, hoy en día es imposible manejar un comercio sin contar con un controlador fiscal homologado por la AFIP, aunque éste es apenas un ítem en una larga lista que bien podría prolongarse durante varios párrafos más.

En el sector de atención al cliente, más precisamente en el área de ventas y facturación, usted necesita invertir únicamente en equipos que, como en el caso anterior, se encuentren avalados por los organismos correspondientes. Hablamos aquí de cajas registradoras, impresoras, y en general de todo aquello que nos permita llevar los números de nuestro emprendimiento de una forma que nos impida recibir sanciones realmente demoledoras.

Otra área de inversión tiene que ver con el diseño interno de su nuevo local. ¿Resultará fácil para el consumidor moverse dentro de él y buscar los productos que allí se comercializan? ¿Cumple con los requisitos de salubridad y espacio disponible que requieren los empleados que trabajarán largas horas en él? Si la respuesta es sí, entonces ha invertido de forma inteligente en su emprendimiento. Si la respuesta produce cierta incertidumbre, entonces es hora de tomar cartas en el asunto mientras está a tiempo. Recuerde que hay una legislación muy concreta al respecto del espacio de trabajo y en qué condiciones se lo considera un trabajo insalubre. A tener muy en cuenta estos detalles porque en el futuro podrían dificultarle cualquier inspección y aún la posibilidad de obtener préstamos de una entidad bancaria.

Salvo que su nuevo comercio maneje volúmenes de transacción realmente bajos, aunque en la actualidad incluso éstos deben adecuarse a los hábitos del consumidor, también necesitará invertir en la compra de lectores de códigos de barras. Si vamos aún más lejos, un local que no pueda darle a sus clientes la posibilidad de pagar con tarjeta de crédito o de débito está condenado al fracaso; habida cuenta de que día a día cada vez son más las personas que se inclinan por estos métodos de pago, en especial durante la segunda mitad del mes, donde el efectivo es una verdadera rareza en la mayoría de los comercios.

A la luz de estos consejos vemos que no es para nada sencillo montar un emprendimiento capaz de ser rentable para el propietario y que cumpla con todas las demandas del estado. Sin embargo, a no desanimarse. Con un tipo de inversión planificada es posible superar ampliamente todas estas dificultades.