Invertir en tecnología, y más específicamente en informática, es una de las mejores decisiones que una empresa puede tomar. Sin embargo, no siempre resulta factible designar una parte de nuestro presupuesto a ese propósito, sobre todo en épocas donde los números se encuentran en un delicado balance que oscila entre la rentabilidad y la pérdida.

 

En los últimos tiempos han aparecido distintos tipos de créditos que pueden ayudarnos en la tarea de renovar la plataforma informática de nuestro negocio, independientemente de su envergadura. Las entidades bancarias suelen ser bastante reacias al respecto, y no son precisamente ellas las que han ideado este tipo de servicio que podría conformar una solución objetiva para nuestro problema de actualización.

Nos referimos aquí a pequeñas y medianas compañías dedicadas a la venta y mantenimiento de equipos, reparación de notebook, ensamblaje de pc armadas, diseño y desarrollo de software empresarial, etc; muchas de las cuales ofrecen planes de pago que, vistos desde un punto de vista crediticio, bien podrían tomarse como créditos informáticos a corto plazo.

Este tipo de planes, basados en el acuerdo mutuo entre las necesidades de la empresa y la disponibilidad del prestador, se basan en el cumplimiento de objetivos muy precisos; por citar un caso, la total renovación de las computadoras del área administrativa de una empresa. Si quisiéramos obtener un crédito bancario quizás nos veríamos en un serio aprieto, siendo sujetos de constantes demoras, presentación de requisitos, entre otros vericuetos del laberinto burocrático local.

Mediante el trato directo con el negocio proveedor de equipos, resulta fácil soslayar esos escollos y pactar un acuerdo realmente fructífero para ambas partes. El prestador, en todo caso, se compromete a suministrarnos específicamente los equipos que necesitamos; y por otra parte, nosotros nos comprometemos de forma legal a abonar en cuotas discrecionales el monto total de la operación, igual que si se tratara de un crédito común y corriente, con el valor agregado de que la tasa de interés también participa del acuerdo inicial y está sujeta a negociación.

Otro dato a favor acerca de esta posibilidad, consiste en que la mayoría de las empresas dedicadas a la informática, salvo que sean emprendimientos realmente pequeños, también poseen un área dedicada a la reparación de equipos. Con esto nos evitamos tener que contratar un servicio técnico externo, que en nada tiene que ver con la producción y características de los productos que hemos adquirido.

Esto tiene un valor excepcional cuando hablamos de computadoras de alta gama, en particular notebooks, las cuales suelen requerir repuestos muy específicos, casi siempre importados, pero que el proveedor ya maneja. Desde ya que hablamos de un criterio de equipos prestigiosos; por ejemplo, en la reparación de notebooks Gremio, Lenovo, Dell, HP, entre otros.

En esta coyuntura, es la propia empresa proveedora de computadoras quien podría encargarse del mantenimiento y los arreglos que sean correspondientes en cada caso. Desde ya que ese servicio no estará incluido en el crédito inicial, pero aplicándolo como criterio general el plan puede ser beneficioso para todos. Nuestra empresa se asegura que sus computadoras sean reparadas por el mismo proveedor, mientras que éste se garantiza un ingreso extra mediante la procuración de su servicio técnico.