Las finanzas son la piedra angular de todo negocio; un mal manejo financiero de la empresa suele representar, indefectiblemente, la ruina del emprendimiento. Es por ello que los empresarios deben destinar tiempo y recursos en cuidar esta delicada área ya que es la que permite, con la adecuada distribución del dinero a través del presupuesto, que las otras áreas funcionen sin problemas y que cumplan con sus objetivos.

Esta vez vamos a centrar nuestra atención en los negocios dedicados al mundo de la belleza, y a la forma en que deben mejorar el manejo de sus finanzas.

El tema es simple: si el dinero no alcanza a fin de mes para cubrir parte de los gastos operativos, hay un problema en la gestión financiera y es preciso tomar acción de inmediato; de hecho, cuánto antes mejor. Muchas veces, el inconveniente suele ser que los ingresos son inferiores a los gastos, pero hay casos en los que, aun cuando mayores son las ventas, el dinero no alcanza y eso es síntoma de una mala distribución de los recursos.

Cuando los recursos no son suficientes para cumplir con las obligaciones, los dueños del negocio deben actuar identificando la razón del problema y estableciendo medidas correctivas de emergencia. Y en todo esto, planificación es la palabra clave. Una adecuada planificación de lo que se espera vender durante el año, así como lo que se espera ejecutar de gasto, es esencial para la buena salud del negocio.

Todos los meses, el empresario deberá hacer seguimiento al presupuesto planeado, realizando los ajustes pertinentes para garantizar que los resultados esperados se darán, sin problemas, al final del año. El presupuesto anual es la herramienta que garantiza una previsión adecuada: las ventas deberán ser superiores a los gastos al finalizar el periodo. Mantener el control de este presupuesto es de vital importancia para evitar problemas de falta de liquidez o insolvencia.

El siguiente aspecto a tomar en cuenta es el análisis, uno a uno, de todos los conceptos de gastos del negocio. La idea es garantizar que se esté gastando solo lo indispensable y a precio del mercado en los distintos conceptos de los egresos. Dependiendo de la ubicación, deberemos determinar si el monto de alquiler, servicios o insumos, son los adecuados para la zona en la que nos encontramos o es que debemos conseguirlos a mejor precio en otra localidad. Así, un salón de belleza ubicado en Castelar deberá determinar el monto estándar de gastos para la zona en la que se encuentra.

Hasta este punto ya hemos garantizado que contamos con la información a tiempo y que los gastos han sido revisados para que no exista descontrol en los egresos. Lo que sigue es determinar cuáles son los errores más comunes que cometen los conductores de los centros de estética, spa y salones de belleza, en el manejo de sus finanzas.

Un punto importante tiene que ver con el manejo del personal contratado. Al ser un sector dedicado al servicio, se espera que el gasto en personal represente una parte importante de los gastos mensuales, sin embargo, si el egreso por este concepto es excesivo puedes estar seguro que tendrás problemas de dinero en el más breve plazo. Aunque va a depender de cada caso en particular, lo usual es que el gasto del personal contratado represente no más del 30% de los ingresos por ventas. Más que eso puede asfixiar tu negocio.

Este ratio va a depender de diversos factores, entre ellos, nuevamente, la ubicación del local comercial. Al ser la planilla un monto estándar para todo el país, está claro que los locales ubicados en la periferia tendrán un peso mayor con respecto a sus ingresos que los ubicados en la capital. Así, por ejemplo, un centro de estética en Morón va a destinar un mayor porcentaje de sus ventas al pago del personal que uno ubicado en capital.

Es por ello que el empresario deberá determinar la proporción adecuada a destinar por este concepto, siempre teniendo en cuenta que deberá apuntar a elevar la productividad de los empleados para que los números los pueda mantener en azul.